Puntos de experiencia

Pensando en el tema que trataríamos para la entrada de Iter de este mes, me he dado cuenta de los pocos temas que tengo a mano para mantener esta sección fresca y viva. Siempre en la búsqueda de contenidos que enriquezcan al escritor y al lector del mismo modo.

Para que os hagáis una idea: aun estoy al inicio de mi carrera profesional dentro del desarrollo de videojuegos y por ende, no soy el más indicado para hablar de cómo empezar en este sector, sobre todo después de que el genial diseñador Ludipe, fundador de AlPixel Games, pariera este post: http://ludipe.tumblr.com/sergamedev, una entrada que explica de la mejor manera posible por dónde empezar y qué hacer. Además está lleno de recomendaciones, con listas de juegos y libros, que pueden ayudaros a comenzar.

Si intentase hablar de Game design, tampoco sería el adecuado. De lo primero que me di cuenta al empezar a hacer videojuegos es que sé muy poco al respecto. Me defiendo medianamente bien si tengo que hablar de mis videojuegos favoritos, pero el campo de Game design es tan amplio que siempre hay algo nuevo que aprender, siempre hay cosas por descubrir y por suerte hay muchas webs y libros que os ayudarían mucho más que yo: Gamasutra, Polygon, Game Sauce, The Indie Game Source, por mencionar unas pocas.

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Y claro, no es plan de hablar una vez más de los problemas que tenemos mientras hacemos un videojuego, porque a ver, problemas salen todos los días y el trabajo de hacer un juego es precisamente ese, buscar soluciones, aplicarlas, ver si funcionan y así hasta el infinito, con lo que si todos los días estuviéramos contándoos cada detalle, acabaríais aburridos y no queremos eso.

Total, que con todo esto: ¿de qué hablo ahora? Pues de aquello que incluso a día de hoy sigue siendo único, intransferible e irrepetible, que es la experiencia de emprender para crear una empresa de videojuegos. Aunque pueda parecer un poco tonto, me gusta pensar que cada vez que hacemos alguna acción en la vida o que tomamos una decisión, ganamos puntos de experiencia como en un juego de rol.

La gente suele usar el símil que su edad es igual a su nivel, pero se puede adquirir experiencia en tantas cosas que creo que se queda corta la comparación. Muy pocas veces echamos la vista atrás para ver todo lo que hemos hecho y cómo hemos llegado hasta la situación presente (si acaso esto lo hacemos una vez al año, en Nochevieja, cuando queremos hacer los propósitos de año nuevo) y creo que si prestásemos más atención a lo que hemos hecho y a lo que estamos haciendo, podríamos crecer mucho más a nivel personal y profesional.

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Juego Diablo III: Reaper of Souls

Por ejemplo, en mi caso, si estoy escribiendo estas líneas no es por casualidad, primero decidí estudiar mates, después hice un máster, más adelante me presenté al Allstartup Games, seguidamente entré en Demium Games, también sufrí múltiples reveses con el equipo, a pesar de todo creé Iter Games y finalmente se inauguró el blog de Demium, motivo por el que estoy escribiendo. Si lo analizas son mis decisiones las que me han llevado hasta aquí.

Otra de las cosas que me fascinan es que al igual que no valoramos lo que vivimos, tampoco valoramos lo que viven los demás, por poner un ejemplo: hace poco nuestros compañeros de Backfire team consiguieron 100.000 descargas (que se dice pronto) de su juego Diagonal Hell, y me apuesto lo que sea a que habrá gente, más adelante, que dirá que lo consiguieron por un golpe de suerte. He visto de primera mano todo el esfuerzo y trabajo que se ha gastado hasta poder crear el juego y es todavía más logro cuando sabes que hace unos cinco meses los miembros del equipo ni siquiera se conocían.

Con todo esto, lo que quiero deciros: es que de vez en cuando conviene echar la vista atrás, reflexionar un poco sobre lo que nos ocurre a diario o sobre lo que nos ha ocurrido, nunca se sabe cuándo el pasado nos dará fuerzas o servirá de fuente de inspiración.

Y por supuesto no olvidéis el presente, aunque sea tan fugaz como un pestañeo, es donde estáis viviendo y es donde transcurren las decisiones y las experiencias que luego atesoraréis.

Así que volviendo al presente, os voy a contar cómo ha sido y está siendo mi experiencia en Iter Games:

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Dulce, como el chocolate que tomo de postre. Este año ha sido bastante increíble, la evolución de Demium Games como incubadora ha sido muy notable y con trabajo van supliendo su joven desarrollo como empresa. En cuanto a mí, por fin estoy haciendo videojuegos en un entorno profesional y con la determinación de que este no es otro proyecto entre amiguetes, para pasar el rato, sino con la seguridad de que esta es la forma de vida que quiero llevar.

Amarga, como el café de las mañanas. Uno escucha historias de lo difícil que es emprender y estas se encrudecen cuando, a parte de ver que son verdad, las vives en tus carnes. No solo es duro intentar materializar un videojuego, sino que eso se junta a la titánica tarea de arrancar un negocio desde cero con la búsqueda de socios adecuados para ello, y la verdad, me he llevado tortas por doquier, claro que también he aprendido muy rápido, a nadie le gusta tropezar con la misma piedra dos veces.

Ácido, como el zumo de naranja de los #DesayunoDemium. Ya sea por los diferentes eventos, o por las gamejams, o simplemente por estar trabajando en algo que me gusta, todos los días tienen ese toque de querer un poquito más al día siguiente, de seguir hacia adelante, y aunque a veces las ganas falten, el mero hecho de que sea una montaña rusa hace que los momentos buenos cobren más fuerza, ya que al final, ¿cómo vamos a apreciar el calor si no pasamos frío?

Salada, como las galletitas en bote. Dicen que “las personas son la sal de la tierra” y eso es totalmente cierto. Acostumbrado a ser el friki de videojuegos entre mi grupo de amigos, estar en Madrid me ha dado la oportunidad de conectar con gente que por fin comparte mis mismas inquietudes y que además trabajan en videojuegos, vamos que la comunidad española de desarrolladores es AMOR DEL GÜENO.

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Evento GDC Lavapiés en Madrid

Umami, como los macarrones con queso y tomate de la comida: Y es que al final lo que cuenta es la mezcla de todo. En general no me puedo quejar, tras mucho trabajo, Golden Arcana va dando sus frutos (aunque aún tenemos que publicarlo, pero la demo tiene MUY buena pinta), e Iter Games se va consolidando poco a poco como equipo, aún queda mucho camino por recorrer, pero como dice el proverbio chino: un viaje de mil millas comienza con el primer paso.

Espero que os haya gustado esta entrada y que valoréis un poco más lo que estáis viviendo, sean las circunstancias que sean, si queréis saber más sobre nosotros, tenemos una web estupendástica: Iter Games, un twitter maravitupendo @IterGames y una página de Facebook fantabulosa y si ya nos dais likes y follows os lo agradeceríamos mil.

¡Un saludo y hasta luego!

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